Vi esta receta en el blog
Cocinar para los amigos y pensé que como se parece a la lasaña, pero con verduras, podría ser una forma de engañar al niño a ver si se la come con gusto. Pues no, se notaba mucho la berenjena. En fin, que le vamos a hacer. A los mayores, nos encantó.
Es un plato griego, conocido internacionalmente, aunque se suele hacer con carne de cordero.
Ingredientes:
2 berenjenas
1/ kg. de carne picada (cerdo y vacuno)
2 patatas
3 tomates rama
2 dientes de ajo
1 cebolla pequeña
orégano picado
1 chorrito de vino blanco
queso rallado
Una besamel clarita.
Se cortan rebanadas alargadas de berenjena. Se sazonan con sal y pimienta, se tapan con un paño y se dejan para que escurran.
Se parte en trocitos la cebolla, se sala y se sofríe.
Se añaden los ajos a trocitos.
A los 10 minutos se añade la carne. Se sala. Se va cocinando a fuego lento.
Se añade el orégano y el vino
Se pelan los tomates y se añaden troceados. Se sala. Se tapa y se deja en el fuego unos 20 minutos y se retira del fuego.
Las patatas se cortan en rodajas, se salan y se ponen en una sartén con aceite hasta que se doren. Se reservan.
Se secan las rodajas de berenjena y se frien en una sartén con aceite por los dos lados.
Procedemos al montaje:
Se ponen las patatas en el fondo de la fuente.
Luego las berenjenas y la carne.
Otra capa de berenjenas, la carne y la mitad del queso.
Se añade la besamel clarita, cubriendo toda la superficie. Se ralla el resto del queso.
Se hornea a 200º calor arriba y abajo, hasta que esté doradito.